El título de este texto parece un poco absurdo. Después de todo ¿No sabemos
todos que cada cual tiene su vida? Si.... y no. Puede que todos tengamos
claro que la vida como tiempo en un espacio terrenal tiene un inicio y final
diferente para cada uno (incluso esto admite matices). Lo que no parece que
todos tengamos claro es que la vida de cada uno lleva consigo unas decisiones
que son personales e intransferibles.
Nadie quiere ni tiene por que aguantar preguntas impertinentes y menos aún
contestarlas. El ejemplo más habitual es la gente que te dice:
- ¿Tienes tatuajes? Vaya marrón, ya verás cuando en unos años te arrepientas
y te los quieras quitar.
¿En serio crees que no lo he pensado antes de hacérmelo? No me conoces de
nada y ya tienes que decirme que me voy a arrepentir, pero oye que igual estas
iluminado por un dios y yo soy solo un ignorante.
Este texto va a ser bastante confuso, porque tengo muchas ideas en la cabeza
ahora mismo y no sé si voy a ser capaz de ordenarlas todas correctamente, pero
sigo.
También ocurre esto con la gente que deja de estudiar para ponerse a
trabajar. Lo primero que suele tener que oír esa gente es que están cometiendo
un grave error y que se van a arrepentir. Y si, conozco 2 ejemplos que después
de trabajar han vuelto a estudiar. Pero lo que quiero decir es que eso que
otros consideran un error no es más que otra experiencia, y deberíamos apoyar
todas las decisiones de nuestra gente querida y no juzgarla. Podemos dar
nuestro punto de vista, pero no deberíamos menospreciar la decisión de otra
persona, porque nuestros amigos/familiares no son tontos. y lo último que
necesitan es que una vez toman una decisión nosotros demos una negativa tajante
y los tratemos como si fuesen idiotas.
Esto es una cuestión de educación, y creo que debería ser aceptada por
todos, mientras realmente algo no te influya, por mucho que creas que la otra
persona está cometiendo un error, déjala que lo cometa (siempre que no sea algo
grave y que este hecho sea voluntario) porque de los errores se aprende y
normalmente nos arrepentimos más de lo que hacemos que de lo que no
hacemos.
Ayer mi padre me echo la bronca por un piercing que me he hecho en la nariz,
y me dijo que si me hacia otro me echaría de casa. Yo no sé qué es lo que
realmente le pasará por la cabeza, aunque se fijó que no me va a echar de
casa.
No sé si tendrá otro problema conmigo o ajeno a mí, pero si me di cuenta de
una cosa, lo que él llama educación por estar debajo de un techo con unas
normas, no es más que una máscara para una falta de respeto a mi persona y mis
decisiones.
Pero es que la cosa no terminó ahí, estaba puesto Telecinco en la tele de la
cocina y salía un hombre del que no me es el nombre. El hombre debe ser
homosexual porque yo dije:
-Joder que asco, esta gente va de periodistas y no valen una mierda.
- Yo prefiero al Jorge Javier, que aunque también es maricón trabaja mucho
mejor.
No sabía yo hasta ese momento que la orientación sexual era tan importante
en un currículo. Sinceramente me da igual lo que hagas con tu cuerpo en
tu casa a la hora de contratarte.
Yo no sé lo que es tener un hijo, ver que crezca y tener esperanzas en lo
que pueda hacer, que deje su huella y que aprenda de su progenitor. Pero sí
tengo una sobrina que tiene poco más de un mes y a lo único que aspiro es a que
no aprenda a juzgar con tal facilidad y que se esfuerce por ser como ella
quiera manteniendo todo lo que pueda su sonrisa. Y que sus padres la observen
ser, la dejen ser y la apoyen por lo que es y no por lo que quieren que sea.