viernes, 1 de abril de 2016

Mi vida es mia y la tuya tuya.

El título de este texto parece un poco absurdo. Después de todo ¿No sabemos todos que cada cual tiene su vida? Si.... y no.  Puede que todos tengamos claro que la vida como tiempo en un espacio terrenal tiene un inicio y final diferente para cada uno (incluso esto admite matices). Lo que no parece que todos tengamos claro es que la vida de cada uno lleva consigo unas decisiones que son personales e intransferibles.

Nadie quiere ni tiene por que aguantar preguntas impertinentes y menos aún contestarlas. El ejemplo más habitual es la gente que te dice:

- ¿Tienes tatuajes? Vaya marrón, ya verás cuando en unos años te arrepientas y te los quieras quitar.

¿En serio crees que no lo he pensado antes de hacérmelo? No me conoces de nada y ya tienes que decirme que me voy a arrepentir, pero oye que igual estas iluminado por un dios y yo soy solo un ignorante.

Este texto va a ser bastante confuso, porque tengo muchas ideas en la cabeza ahora mismo y no sé si voy a ser capaz de ordenarlas todas correctamente, pero sigo.

También ocurre esto con la gente que deja de estudiar para ponerse a trabajar. Lo primero que suele tener que oír esa gente es que están cometiendo un grave error y que se van a arrepentir. Y si, conozco 2 ejemplos que después de trabajar han vuelto a estudiar. Pero lo que quiero decir es que eso que otros consideran un error no es más que otra experiencia, y deberíamos apoyar todas las decisiones de nuestra gente querida y no juzgarla.  Podemos dar nuestro punto de vista, pero no deberíamos menospreciar la decisión de otra persona, porque nuestros amigos/familiares no son tontos. y lo último que necesitan es que una vez toman una decisión nosotros demos una negativa tajante y los tratemos como si fuesen idiotas.

Esto es una cuestión de educación, y creo que debería ser aceptada por todos, mientras realmente algo no te influya, por mucho que creas que la otra persona está cometiendo un error, déjala que lo cometa (siempre que no sea algo grave y que este hecho sea voluntario) porque de los errores se aprende y normalmente nos arrepentimos más de lo que hacemos que de lo que no hacemos.

Ayer mi padre me echo la bronca por un piercing que me he hecho en la nariz, y me dijo que si me hacia otro me echaría de casa.  Yo no sé qué es lo que realmente le pasará por la cabeza, aunque se fijó que no me va a echar de casa.

No sé si tendrá otro problema conmigo o ajeno a mí, pero si me di cuenta de una cosa, lo que él llama educación por estar debajo de un techo con unas normas, no es más que una máscara para una falta de respeto a mi persona y mis decisiones.

Pero es que la cosa no terminó ahí, estaba puesto Telecinco en la tele de la cocina y salía un hombre del que no me es el nombre. El hombre debe ser homosexual porque yo dije:

-Joder que asco, esta gente va de periodistas y no valen una mierda.
- Yo prefiero al Jorge Javier, que aunque también es maricón trabaja mucho mejor.

No sabía yo hasta ese momento que la orientación sexual era tan importante en un currículo.  Sinceramente me da igual lo que hagas con tu cuerpo en tu casa a la hora de contratarte.

Yo no sé lo que es tener un hijo, ver que crezca y tener esperanzas en lo que pueda hacer, que deje su huella y que aprenda de su progenitor. Pero sí tengo una sobrina que tiene poco más de un mes y a lo único que aspiro es a que no aprenda a juzgar con tal facilidad y que se esfuerce por ser como ella quiera manteniendo todo lo que pueda su sonrisa. Y que sus padres la observen ser, la dejen ser y la apoyen por lo que es y no por lo que quieren que sea.


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